Y me decidí a realizar mi versión con sellos de blondas y embossing blanco.

Para realizar el embossing necesitamos tinta Versamark o Watermark, polvo de embossing blanco, secador de embossing y los sellos que prefieras.
Primero sellamos con la tinta Versamark, como si lo hicieramos con una tinta normal, y a continuación cubrimos con el plovo de embossing, despúes retiramos el polvo sobrante inclinando el papel y dejando caer el polvo al envase (intentaremos no frotar, simplemente golpear el papel para evitar desprender el polvo de la parte sellada. ), de esta forma sólo gastamos el necesario.
Aplicaremos calor con la pistola de embossing, hasta que el polvo se funde.


Utilicé diferentes tamaños de sellos y los recorté... antes de pegar pruebo la posición que más me gusta.
Algunos los coloco con almohadillas para darle movimiento, también le puse algún botón de nácar para rellenar el centro de algún circulo.
Y aquí el resultado... una tarjeta delicada ideal para regalar en Día de la Madre.
¿Y vosotros ya tenéis vuestras tarjetas para felicitar a mamá?
Feliz fin de semana





















